Pozo Canadiense
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Pozo Canadiense

La tierra como climatizador natural. Sin compresor, sin electricidad.

A partir de 3 metros de profundidad, el subsuelo mantiene una temperatura estable de 18–22°C durante todo el año, sin importar el calor extremo en superficie. El pozo canadiense canaliza el aire exterior a través de este ambiente subterráneo para enfriarlo (en verano) o calentarlo (en invierno) antes de distribuirlo en el edificio. Cero electricidad. Cero refrigerante. Cero costo de operación.

El principio geotérmico

La masa térmica del suelo actúa como un intercambiador de calor pasivo. Un ducto enterrado entre 3 y 5 metros de profundidad transfiere temperatura al aire que circula por su interior, reduciendo hasta 15°C la temperatura del aire antes de entrar al edificio.

Diseño e instalación

Analizamos la geología de tu terreno, la temperatura del subsuelo local y la demanda de climatización del proyecto para diseñar la longitud, diámetro y profundidad óptima del sistema. La instalación requiere excavación con mínimo impacto en el jardín.

Integración al edificio

El aire precondicionado se conecta al sistema de ventilación del edificio o se combina con un equipo de A/C convencional, reduciendo drásticamente las horas de operación del compresor y el consumo eléctrico total.

Ahorro energético medible

Un pozo canadiense bien diseñado reduce la carga de climatización entre un 30% y un 50%. En combinación con energía solar, puede llevar el costo de climatización a prácticamente cero durante los meses más calurosos del año.

Climatización geotérmica: la naturaleza trabajando para tu confort

Cero costo de operación — no consume electricidad
Temperatura del aire reducida hasta 15°C antes de entrar al espacio
Vida útil del sistema superior a 50 años sin piezas móviles
Reducción del 30–50% en el consumo del sistema de A/C
Mejora la calidad del aire interior al filtrarse por la tierra
Compatible con arquitectura bioclimática y bioconstrucción
Operación completamente silenciosa
Huella de carbono operacional: cero
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Estudio de terreno

Analizamos la temperatura del subsuelo, composición del suelo y espacio disponible para el trazado del ducto.

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Diseño del sistema

Calculamos longitud, profundidad y diámetro del ducto según la demanda térmica del proyecto y las condiciones locales.

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Excavación e instalación

Excavación con maquinaria ligera, instalación del ducto certificado, relleno y restauración del jardín.

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Integración

Conectamos el sistema al edificio: ventilación natural, fancoil de distribución o complemento al sistema de A/C existente.

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Prueba y entrega

Medimos la diferencia de temperatura a la entrada y salida del ducto y entregamos el informe de rendimiento del sistema.

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